5 RAZONES PARA
INVERTIR EN
PARAGUAY

5 RAZONES PARA INVERTIR EN PARAGUAY

En un entorno de estabilidad macroeconómica, competitividad fiscal y transformación productiva, Paraguay ofrece condiciones excepcionales para la inversión turística.

Disciplina macroeconómica y crecimiento económico sostenido

Paraguay se ha consolidado en los últimos años como una de las economías más estables y resilientes de América del Sur. Tras una década de crecimiento sostenido, con una expansión media cercana al 4 % antes de la pandemia, el país ha demostrado una notable capacidad de recuperación frente a los desafíos sanitarios y climáticos recientes. En 2024, el producto interior bruto (PIB) creció un 4,2 %, superando las estimaciones del Fondo Monetario Internacional y alcanzando un valor estimado de USD 43.989 millones, con una tasa de desempleo controlada en torno al 5,8 % de la población activa.5

Esta trayectoria ha sido posible gracias a un marco institucional robusto que combina disciplina fiscal y una política monetaria ortodoxa. La implementación de la Ley de Responsabilidad Fiscal en 2013 fue clave en este proceso, estableciendo límites al déficit público (1,5 % del PIB) y al crecimiento del gasto corriente (4 % más la inflación), fortaleciendo así la credibilidad y sostenibilidad de las cuentas públicas.

A pesar de contar con un mercado interno relativamente pequeño, debido a sus características geográficas y demográficas, Paraguay ha sabido capitalizar su ventaja comparativa en recursos agrícolas y energéticos. El comercio exterior representa el 72 % de su PIB —uno de los niveles más altos de Sudamérica, solo superado por Surinam y Guyana—, con la soja, la carne bovina y la energía eléctrica como principales productos exportados. La electricidad, que representa alrededor de una quinta parte de las exportaciones totales, proviene en gran parte de la central hidroeléctrica binacional de Itaipú, la segunda más grande del mundo, que Paraguay comparte con Brasil.

La solidez macroeconómica y la orientación exportadora del país no solo le han permitido sostener el crecimiento en un contexto global volátil, sino que también han fortalecido la confianza de los inversores, consolidando a Paraguay como un destino atractivo y predecible para el desarrollo de proyectos de largo plazo.

Naturaleza y Cultura como baluartes fundamentales

Paraguay presenta una riqueza geográfica y ecológica notable, sustentada en la diversidad de su territorio y su patrimonio natural y cultural. El país está dividido por el río Paraguay en dos grandes regiones naturales: la Oriental, delimitada por los ríos Paraguay, Apa y Paraná; y la Occidental o Chaco, limitada por los ríos Paraguay y Pilcomayo. Estas regiones difieren profundamente en flora, fauna y clima, y si bien el territorio carece de montañas, las elevaciones más altas alcanzan hasta 850 metros sobre el nivel del mar1.

El sistema hídrico paraguayo se inserta dentro de la vasta Cuenca del Plata, una de las más importantes del continente, que atraviesa Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay. En este marco, el sistema de humedales Paraguay–Paraná juega un rol central, albergando una extraordinaria diversidad biológica y aportando un valioso patrimonio ecológico, social, económico y cultural de escala mundial2. La red hídrica del país incluye grandes ríos y sus afluentes, pequeños arroyos que predominan en la Región Oriental, riachos en la Occidental, así como lagos, lagunas, saltos de agua y humedales de gran extensión. Entre estos últimos destacan los situados en el Bajo Chaco, San Pedro, Cordillera, Misiones, el Pantanal y Ñeembucú. Los principales ríos que atraviesan el territorio son el Paraná, con una longitud de 4.880 km, y el Paraguay, con 2.695 km3.

La excepcional biodiversidad de Paraguay se debe a la convergencia de grandes ecosistemas sudamericanos que confluyen en su territorio: la Amazonia, el Pantanal, el Cerrado, el Gran Chaco, el Bosque Atlántico y los pastizales tanto de Mesopotamia como del sur del continente4. Esta diversidad se manifiesta en una fauna extensa, estimada en 167 especies de mamíferos, 670 especies de aves, 230 especies de peces, 117 especies de reptiles, 63 especies de anfibios y alrededor de 100.000 especies de invertebrados, varias de ellas en peligro de extinción7.

En cuanto a su flora, el Paraguay posee formaciones boscosas tropicales y subtropicales que cubren gran parte del territorio. La Región Oriental alberga densos bosques húmedos con una amplia variedad de especies arbóreas, lianas, helechos, epífitas y palmeras. Se estima que en el país existen unas 13.090 especies de plantas vasculares, de las cuales aproximadamente 8.000 corresponden a plantas con flores8.

Junto a su patrimonio natural, Paraguay destaca también por su legado histórico y cultural, especialmente visible en su patrimonio jesuítico, considerado el recurso turístico más emblemático del país. Entre las congregaciones religiosas que llegaron al territorio, los Franciscanos y Jesuitas dejaron una huella profunda en la vida local. Los Franciscanos, presentes desde mediados del siglo XVI, consolidaron la cultura criolla y preservaron el uso del idioma guaraní. Su influencia es visible en pueblos como Caazapá, Yaguarón, Itá, Altos y Atyrá7.

Por su parte, los Jesuitas, cuya expulsión fue decretada en 1768 por el rey Carlos III, dejaron un legado monumental que aún se conserva en distintos puntos del país. Las Misiones Jesuíticas Guaraníes de Santísima Trinidad del Paraná y Jesús de Tavarangüé, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1993, representan algunos de los ejemplos mejor conservados de este periodo y son hoy centros turísticos de relevancia internacional9.

Juventud como recurso potencial y competitivo

Paraguay cuenta con una de las fuerzas laborales más jóvenes de América Latina, lo que representa una ventaja estratégica para su desarrollo económico y social. En 2024, el 50 % de la población tenía menos de 28 años, lo que demuestra el dinamismo de su capital humano y el potencial que esto representa para sectores intensivos en talento joven, como la tecnología, los servicios y la innovación. Además, más de la mitad de los jóvenes de entre 15 y 24 años asiste a instituciones de enseñanza formal, reflejando un creciente acceso a la educación en esta franja etaria.

La mayoría de esta población joven reside en zonas urbanas (64,1 %), lo que facilita el acceso a servicios, conectividad y oportunidades de formación y empleo. El 54,6 % de los hogares con población juvenil dispone de acceso a internet, porcentaje que asciende al 73,1 % en las áreas urbanas, consolidando la base para una sociedad cada vez más digitalizada y conectada.

Este contexto demográfico favorable está respaldado por una hoja de ruta estratégica impulsada por el Estado. El Gobierno Nacional implementa actualmente el Plan Nacional de Educación 2024, que define las acciones prioritarias para el corto, mediano y largo plazo en el ámbito educativo. Basado en los principios de participación ciudadana, transparencia, calidad y equidad, este plan busca garantizar el acceso universal a una educación de calidad como bien público y derecho fundamental 10. Se alinea además con el Plan Nacional de Desarrollo 203011 y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), reconociendo que la educación es esencial para reducir la pobreza, combatir la desigualdad y construir un desarrollo verdaderamente sostenible.

Estos esfuerzos se complementan con iniciativas orientadas a mejorar la inserción laboral de los jóvenes y fortalecer su competitividad mediante programas de formación técnica y profesional. De este modo, Paraguay no solo capitaliza el potencial de su bono demográfico, sino que también sienta las bases para un crecimiento inclusivo y una sociedad más equitativa y resiliente.

Perfil del trabajador joven en paraguay

La fuerza laboral joven de Paraguay (15-29 años) está compuesta por 1.504.257 personas, de las cuales 977.232 están ocupadas, con una mayor tasa de participación femenina (43,4%) que masculina (31,3%).

Mercado laboral

  • 60% Trabajan en el sector privad
  • 45% Trabajan en empresas de 2 a 10 trabajadores
  • 57% Trabajan en el sector del comercio y el servicio
  • 50% En ocupaciones de servicios, vendedores y trabajadores no calificados
  • 43 h Es el promedio de horas habitualmente trabajadas en la semana

Ingreso promedio del trabajador joven

G 2.432.000

Sexo

49,6% Hombres / 40,4% Mujeres

Área de residencia

64% Urbanos / 36% Rurales

Promedio de años de estudio

11,6 años

Mapa de Paraguay

Energía y Alimentos: fuentes de sostenibilidad y diferenciación

Paraguay se posiciona como un país líder en sostenibilidad energética y abastecimiento alimentario en la región. En 2023, la oferta energética total alcanzó los 7.064,8 kilotoneladas equivalentes de petróleo (ktep), completamente cubierta por fuentes renovables. La matriz energética está compuesta en un 60,9 % por hidroelectricidad y en un 39,1 % por biomasa, lo que convierte a Paraguay en uno de los países con mayor proporción de energía limpia en su oferta total. Además de abastecer el consumo interno, el país exportó 2.710 ktep, equivalentes al 38,4 % de su producción primaria, consolidando su rol como uno de los mayores exportadores mundiales de energía eléctrica, gracias a centrales binacionales como Itaipú y Yacyretá. En cuanto al consumo final, la energía se distribuye de forma equilibrada entre los sectores de transporte (34,2 %), industrial (27,5 %) y residencial (25,4 %), evidenciando un uso diversificado y funcional.

Esta fortaleza energética se complementa con una abundante riqueza agroalimentaria. Paraguay cuenta con 41 millones de hectáreas aptas para la producción de alimentos y condiciones climáticas muy favorables, lo que permite que el sector agropecuario continúe siendo un pilar esencial de la economía nacional. La producción agrícola y ganadera aporta de forma directa aproximadamente el 11 % al PIB, mientras que las manufacturas de origen agropecuario suman cerca del 15 %. Productos como la soja y la carne de vacuno destacan como los principales bienes de exportación, generando el 75 % del total de ingresos por exportación de bienes del país. La mayor parte de esta producción se desarrolla en la Región Oriental, aunque en los últimos años se ha observado una expansión agroproductiva en el Chaco paraguayo gracias a la incorporación de tecnología.

La combinación de un sistema energético totalmente renovable y una base agroalimentaria sólida ofrece al país una ventaja comparativa significativa en la transición hacia una economía sostenible. No obstante, esta dependencia de un número reducido de productos expone a la economía a riesgos vinculados a variaciones climáticas y de precios internacionales. En este contexto, el desarrollo de proyectos turísticos sostenibles vinculados a la agroindustria y a la riqueza natural del país no solo refuerza la resiliencia económica, sino que permite diversificar las fuentes de ingreso y fortalecer la competitividad de Paraguay como destino de inversión responsable y atractivo.

Estructura de la matriz energética

Apertura internacional con potencial de crecimiento

Un aspecto positivo destacable de Paraguay es su estructura impositiva, considerada como la más simple y competitiva del MERCOSUR. Asimismo, posee exenciones impositivas para la importación de bienes de capital y para las ganancias de grandes inversiones por un periodo de 10 años, que lo hacen atractivo ante inversores de carácter nacional y extranjero.

La Ley 5542/15 De Garantías para las Inversiones y Fomento a la Generación de Empleo y el Desarrollo Económico y Social instituye la protección de la inversión de capital en la creación de industrias u otras actividades productivas asentadas en Paraguay. Esta ley establece exenciones que se aplican, entre otras, a inversiones en: financiamiento, bienes de capital, asistencia técnica especializada, minería, hotelería, arrendamiento con opción de compra de bienes de capital (leasing), prestación de servicios en transporte aéreo de carga y de pasajeros, transporte fluvial, transporte terrestre de carga en general, transporte público de pasajeros, salud, radio, televisión, prensa, telefonía fija rural y urbana, telefonía móvil, investigación científica, silos, almacenamiento y servicios de transmisión de datos.

Asimismo, Paraguay tiene atractivos para la radicación de inversiones a través de la Ley No 7548, Ley de Maquila, Régimen de Origen del MERCOSUR, de Importación de Materias Primas e Insumos, Ley de Zonas Francas y Régimen Tributario consolidado, además de otros factores que actúan en el mismo sentido, como la disponibilidad de energía a bajo costo y mano de obra joven. El gran desafì́ o es orientar el aprovechamiento de los beneficios para impulsar el desarrollo del sector industrial12.

En años recientes, Paraguay ha realizado esfuerzos considerables para fortalecer sus vínculos políticos, económicos y comerciales con el mundo. Desde el año 2014 hasta el presente, se han concretado acercamientos de alto nivel económico, comercial y político con más de 30 países13, entre los que se destacan Estados Unidos, India, Japón, Perú, Rusia, Qatar, Chile, Brasil, Colombia, Vietnam, Costa Rica y Panamá.

Además del MERCOSUR, Estados Unidos y Europa, se destacan mercados asiáticos como Israel e India, y en menor medida otros mercados del Medio Oriente. Asimismo, al igual que los demás miembros del MERCOSUR, posee acuerdos de libre comercio con todos los países de la Comunidad Andina de Naciones y Chile. La aceptación de Paraguay como observador en la Alianza del Pacífico —bloque integrado por Chile, Perú, Colombia y México— ha abierto una opción importante en la diversificación de mercados. En el año 2024, los principales destinos de exportaciones fueron Brasil (32 %), Argentina (31 %), Chile (8,5%), EEUU (3,7%)..