PANORAMA ECONÓMICO

PANORAMA ECONÓMICO

Un análisis integral del contexto macroeconómico global, regional y nacional que impulsa la inversión en Paraguay.

Conozca la situación económica actual y las tendencias que moldean el entorno de inversión, destacando las fortalezas estructurales que posicionan a Paraguay como uno de los destinos más estables y atractivos de América Latina.

Contexto macroeconómico global

Según el Fondo Monetario Internacional, el crecimiento mundial se mantuvo en 3,3 % en 2024, pero se reduciría a 2,8 % en 2025 y repuntaría levemente a 3,0 % en 2026, muy por debajo del promedio histórico del 3,7 % del año 2000 al 2019. Este ajuste obedece, en gran medida, a la escalada de tensiones comerciales —con la aplicación de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos y contramedidas de sus socios— y a la mayor incertidumbre de política económica, factores que frenan el comercio, la inversión y la confianza empresaria

Para América Latina y el Caribe (ALC), el FMI estima que el PIB real pasó de 2,4 % en 2024 a 2,0 % en 2025, y se recuperará hasta 2,4 % en 2026. La rebaja refleja principalmente la desaceleración de México —afectado por los nuevos aranceles de EE. UU. y el endurecimiento de las condiciones financieras— y la persistencia de vulnerabilidades internas en varios países. No obstante, la región posee ventajas estructurales (abundancia de recursos naturales, potencial para energías limpias y proximidad a grandes mercados) que podrían convertirla en protagonista de la transición verde y la digitalización si se aprovechan las oportunidades de inversión sostenible y se refuerza la integración regional.

En este contexto, el turismo emerge como un catalizador clave. Además de su aporte directo al PIB y al empleo, genera encadenamientos con la agricultura, la industria y los servicios y puede impulsar la inversión en infraestructuras verdes y digitales. Para muchas economías latinoamericanas, el turismo ya es un pilar; para otras, representa una oportunidad estratégica que podría acelerar la diversificación productiva y el desarrollo inclusivo si se acompaña con políticas que fortalezcan la resiliencia frente a los choques externos y la incertidumbre global.

Contexto macroeconómico de Paraguay

Paraguay, con una economía que ha mantenido una trayectoria de crecimiento constante en las últimas dos décadas, continúa consolidándose como uno de los destinos más estables y confiables para la inversión en América Latina. Entre 2003 y 2023, el país registró un crecimiento promedio anual del 3,6 %, respaldado por un marco institucional sólido, disciplina fiscal y una política monetaria prudente implementada por el Banco Central del Paraguay.

Este entorno favorable fue reconocido en julio de 2024, cuando la calificadora Moody’s Investors Service otorgó al país el grado de inversión Baa3, lo que refuerza su acceso al financiamiento internacional en condiciones competitivas y fortalece la confianza de los inversores globales.

En 2024, el PIB alcanzó los USD 44.436 millones, con un crecimiento del 4 % respecto del año anterior, superando las proyecciones del FMI. La inflación se mantuvo controlada en un 3,8 % y el PIB per cápita se situó en USD 6.973. La proyección para 2025 indica una expansión del 4,4 %, reflejando una economía resiliente en un contexto regional aún volátil. La reducción de la pobreza en Paraguay ha sido notable en los últimos años. En 2024, la pobreza monetaria total afectó al 20,1 % de la población, frente al 22,3 % registrado en 2023, mientras que la pobreza extrema descendió al 4,1 %.

Este avance se vio favorecido por el crecimiento económico, así como por programas sociales como Tekoporã, el Almuerzo Escolar y el de Adultos Mayores, que contribuyeron a mejorar los ingresos de los hogares y contener el impacto de la pobreza.

Tabla 1.1 – Crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), 2005–2026p (%)

En términos fiscales, Paraguay cerró 2024 con un déficit fiscal del 2,6% del PIB (Gs. 8.628 mil millones), equivalente a USD 1.122 millones, mostrando una notable mejora frente al déficit del 4,1% registrado en 2023.19 Este resultado refleja el compromiso del Gobierno con la disciplina fiscal, cumpliendo con las metas establecidas en la Ley de Presupuesto General de la Nación (PGN) y el plan de convergencia fiscal.

Los ingresos totales crecieron un 15,7%, impulsados por un sólido incremento del 20,3% en los ingresos tributarios, superando ampliamente el crecimiento nominal de la economía20. Este desempeño positivo permitió al Gobierno priorizar inversiones en salud, educación y programas sociales, al tiempo que se mantuvo un control efectivo sobre el gasto en administración gubernamental, que se redujo en un 2,3%. La inversión pública, que alcanzó el 1,9% del PIB, refleja una gestión eficiente y orientada al desarrollo sostenible, consolidando la confianza en la estabilidad macroeconómica del país.

La economía de Paraguay sigue un modelo productivo basado en el sector agropecuario, con una fuerte dependencia de la producción y exportación de soja y carne. En 2024, el sector primario, que incluye la agricultura, la ganadería y la explotación forestal, pesca y minería, representó en conjunto el 8,6 % del PIB. No obstante, su impacto en el comercio exterior es mucho mayor, ya que el conjunto de productos agropecuarios y sus derivados o productos manufacturados, como harinas y aceites de soja, arroz y carne bovina, constituyeron el 73,6 % de las exportaciones totales del país, destacando la soja y el ganado bovino como los principales productos exportados.

El sector secundario —compuesto por la manufactura (19,5 % del PIB), la construcción (6,1 %) y la producción de electricidad y agua (6,9 %)— aportó en conjunto un 32,6 % al PIB en 2024. Dentro de este sector, la industria manufacturera mantiene un crecimiento sostenido, destacándose en alimentos procesados, autopartes, textiles y productos químicos. Si bien las manufacturas agroindustriales ya están contempladas dentro de la cifra de exportaciones agropecuarias, el conjunto de manufacturas (de origen tanto agropecuario como industrial) representó el 52,8 % de las exportaciones totales, lo que evidencia el peso de la transformación productiva en la matriz exportadora del país. Por su parte, la generación de energía hidroeléctrica —con las centrales binacionales de Itaipú y Yacyretá— continúa siendo un pilar clave, aportando un 10,6 % al total exportado.21 En septiembre de 2024, Paraguay y Brasil alcanzaron un acuerdo histórico sobre la tarifa de la energía de Itaipú, fijándola en USD 19,28 por kilovatio-mes para los próximos tres años. Este acuerdo marca el inicio del proceso de revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú, que aborda las bases financieras y de prestación de servicios de la central hidroeléctrica.22Se espera que este nuevo acuerdo con Brasil sobre la tarifa de Itaipú genere ingresos adicionales para Paraguay, lo que podría contrarrestar parcialmente la disminución en las exportaciones de energía y fortalecer la economía nacional en los próximos años.23

El sector terciario, que comprende actividades como el comercio, los servicios financieros, las telecomunicaciones, el turismo y la administración pública, sigue siendo el principal motor de la economía, con una participación del 50,6 % en el PIB.24

Figura 1.1 – Composición del PIB por sectores, 2024 (%)
Tabla 1.2 – Principales rubros de exportación de Paraguay, 2024 (miles de USD y participación %)

A pesar de este desempeño positivo, el crecimiento de Paraguay sigue estrechamente vinculado a la industria agroalimentaria, un sector que, si bien constituye uno de los pilares de la economía, se ha visto cada vez más expuesto a los efectos del cambio climático y a condiciones adversas como las sequías recurrentes. Esta vulnerabilidad ha puesto en evidencia la necesidad de diversificar la estructura productiva nacional para garantizar un crecimiento más robusto y sostenible a largo plazo.

En el corto plazo, Paraguay continuará desarrollando su modelo basado en la exportación de carne, productos agrarios procesados, cereales, metales, textiles, manufacturas, energía y alimentos en general, consolidando su papel como proveedor estratégico de bienes primarios y recursos energéticos en el Cono Sur. Sin embargo, a mediano plazo, el país ha trazado una hoja de ruta más ambiciosa que prioriza el fomento de industrias de mayor valor agregado, como la manufactura mediana, la logística hidroviaria, los servicios basados en conocimiento (como contact centers, BPO y tecnologías R-Tech), el sector audiovisual y la agroganadería sostenible.

Dentro de la estrategia de diversificación económica de Paraguay, el turismo emerge como un sector estratégico con alto potencial de crecimiento. El país se posiciona para atraer inversiones en productos turísticos innovadores, infraestructura de calidad y experiencias vinculadas a su biodiversidad, patrimonio cultural y riqueza fluvial, en un contexto de creciente interés por los destinos emergentes y sostenibles.

Figura 1.2 – Estrategia de exportación a corto y medio plazo.

En 2024, el turismo representó el 1,73 % del PIB, con ingresos estimados en USD 766 millones, lo que lo convierte en el cuarto sector en generación de divisas, con un 6,8 % de las exportaciones totales representando el 4o mayor rubro de exportaciones totales. Aunque aún se encuentra por debajo del 2,5 % de contribución al PIB de

2019, la recuperación ha sido significativa: desde un mínimo de USD 85 millones en 2021, reflejando su resiliencia y su rol creciente como motor de empleo, desarrollo territorial y proyección internacional del país.

Tabla 1.3 – Evolución de la participación del turismo en las exportaciones totales de Paraguay, 2013–2024 (%)

A pesar de los desafíos climáticos y sanitarios enfrentados entre 2019 y 2022, Paraguay ha demostrado una notable capacidad de recuperación. Las medidas adoptadas para mitigar los efectos de las sequías y la pandemia han fortalecido la resiliencia de su economía, permitiendo mantener una trayectoria de crecimiento positivo.25 Entre estas medidas destacan los subsidios directos y créditos preferenciales para agricultores afectados por las sequías, junto con programas orientados a la gestión eficiente del agua, así como el Plan de Reactivación Económica “Ñapu›ã Paraguay”, que incluyó incentivos fiscales, apoyo financiero a las MIPYMES y expansión de programas sociales para mitigar el impacto económico y social derivado de la pandemia. Adicionalmente, la aprobación de la Ley de Emergencia Climática en 202326 y significativas inversiones en infraestructura hídrica y energética han reforzado la capacidad del país para enfrentar eventos climáticos extremos. En adelante, será crucial continuar fortaleciendo la estabilidad macroeconómica, invirtiendo en infraestructura resiliente y diversificando la estructura productiva para asegurar un crecimiento sostenido a largo plazo.

Paraguay atraviesa un momento de consolidación económica y transformación estructural. La estabilidad macroeconómica, combinada con una política fiscal prudente y una recuperación sostenida tras crisis climáticas y sanitarias, refuerza su posicionamiento como uno de los entornos más atractivos para la inversión en América Latina. El país avanza hacia una economía más diversificada, con apuestas estratégicas en agroindustria sostenible, servicios basados en conocimiento, energía limpia y manufactura de valor agregado. En este contexto, el turismo se perfila como un vector clave de desarrollo, capaz de dinamizar economías locales, atraer inversión y proyectar internacionalmente la identidad cultural y ambiental del país. Con fundamentos sólidos, visión de largo plazo y sectores estratégicos en expansión, Paraguay está bien posicionado para consolidar su crecimiento, fortalecer su resiliencia y avanzar hacia un modelo de desarrollo más competitivo, inclusivo y sostenible.